miércoles, 28 de septiembre de 2011

#10

Me hace gracia cuando la gente me pregunta que siento por él. Y aun que me haga gracia no soy capaz de explicarlo con palabras. No puedo decir que lo quiero de aquí a las estrellas pues mi amor por él no se puede medir en años luz, en cambio puedo decir que si me tumbo un rato bajo las estrellas una noche de verano y digo un momento por cada estrella, me faltarían estrellas. No puedo decir que es el más guapo, el más cachas y el más perfecto del mundo, pero si puedo decir que para mí cada uno de sus defectos son perfectos.
Y sí, digo que esto no se puede medir porque siento que él me da todo lo que necesito para vivir, él lo es todo para mí.

El tiempo juega con los sentimientos, creándolos, haciéndolos desaparecer y cambiándolos. Todo lo que oigo ahora sólo es válido para el presente, el futuro es el que decide la partida.
Lo que hoy odias mañana puede ser amado, las palabras que hoy pronuncias toman diferentes significados con el tiempo.
Sé que el tiempo es un duro compañero, que no te asegura una victoria pero si te llena de esperanza, y eso es lo que me permite seguir soñando.
En tiempos pasados solía rendirme, carecía de fuerzas y abandonaba el camino, pero algo dentro de mí me empuja a luchar por esto, porque sé que nada está ganado pero tampoco perdido aún.
Mi gran defecto es ser un soñador, creer que puedo tejer mi futuro como deseo, pero es que el ser realista no me llama, carece de empuje, de fuerza, la derrota forma parte de la vida, pero la sublevación contra mi destino es lo que me hace sentir vivo.
Ahora las cosas son difíciles, el presente es oscuro, pero el futuro no ha elegido color y mi objetivo es poder pintarlo con tus sonrisas.
Sé que en este momento, todo es una locura, que suena a cuento con final feliz, sin embargo, yo lo veo como la historia que el destino ha escrito para mí, pero el que debe leerlo soy yo…
Nunca digas nunca. La única realidad es el mañana. Siempre he creído que el amor no estaba hecho para mi y que yo no iba a tener una verdadera historia de amor... me había hecho a la idea, tenía perfectamente asumido que las historias bonitas solo le ocurrían a los demás y tuviste que llegar tú... joder...
- ¿Y?
- Pues que de repente me enamoré como una idiota, y se me olvidaron todas esas ideas que siempre había tenido en la cabeza y empecé a creer que lo nuestro podría ser de verdad una historia de amor, como las que solo les pasan a los demás. Llegaste con ese encanto y esa valentía, con ese aire de durito y esa sonrisa que hipnotiza y me enseñaste que el amor existe para todos... mierda... ya estoy llorando, ¿lo ves? ¡Antes nunca habría llorado por un tío como tú!

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